Mi versión de los hechos. En mi defensa solo dire que Él sonrío primero.

  • Hubo un antes y un después de verle, la verdad es que mi cerebro conecto instintivamente con algo suyo.

    Siempre he tenido claro que para obtener resultados extraordinarios hay que realizar acciones sobrehumanas, y si, ahi estaba yo, poniéndome los guantes, apretándome el casco y arrancando lo que seria la ruta mas extrema que había rodado en moto, el destino: sus brazos!

    El camino fue tortuoso, eche mano de los ángeles verdes para un traslado porque el caballo se andaba casando, quiza fue la primera señal que Dios me mando para evitara lo inevitable. 

    Un grupo Biker con un taller propio se encargo de darme ese shot de fuerzas que ocupaba para las próximas 9 horas, ademas de un ajuste de carburador y una oración que me cimbro, pero que también me hizo saber que estaba haciendo lo correcto.

    La lluvia llego en el momento menos esperado, justo cuado se termino la batería de los audífonos (si pienso en que recibí muchas señales para evitar lo inevitable, esta fue una mas), y duro las siguientes 6 horas.

    Mucho respeto se requiere al rodar, respeto a la moto, a tu vida y a los demás conductores, pero siempre, cual piedrita en el zapato, te topas con gente que no tiene temor a la vida misma, que vive sin escrúpulos y acelera sin razon ni precaución, sin mencionar que frenar de golpe pueda tener repercusiones ajenas, y volantear le puede quitar al de a lado la estabilidad, concentración y hasta el aliento. Pero si se juntan todos esos factores y se suma que el de a lado eres tu, puffffff, lo resumiré como una tercer señal de la vida pidiendo que reaccionara!

    Ya todos madreados (la moto y yo) comenzó un recorrido sin precedentes, con una palanca de freno rota, raspones por todo el cuerpo, el uniforme de cobrador de Coppel todo rasgado, el casco con la visera mas raspada que mi cartera después de cubrir los pagos de quincena, con un tablero que dejo de funcionar, pero sobre todo con la ilusión de llegar

  • No estaba equivócado, pasaron aproximadamente 13 años, la acelarada vida elegida me empujò, tome valor, fue un 28 de diciembre, lo recuerdo perfecto…

    el problema estaba ahi, un vato de esos que te mandan a terapia, con cuerpo de Dios griego, hecho totalmente a mano, con una actitud de “Boy Fatale”, detalladisimo por los mismos dioses del Olimpo, caminando directamente hacia donde yo estaba; es necio mencionar que tuve que pasar saliva mas de 3 veces en menos de 5 segundos

    Y que esperabas? después de un par de festivales, y ver las estrellas tomado a su mano, explicar lo que comenzaba a sentir es como querer explicar el choque de dos protoestrellas que colapsan ciento de sistemas solares en al rededor de un millon de años, pero que, claro, sucedía en un par de segundos justo al interior de mis estomago

     En mi defensa solo dirè que Èl sonrío primero.

  • Screenshot

    Corria una tarde cualquiera del año 2012 y las redes sociales ya andaban haciendo de las suyas, ya se percibia como en breve Facebook iba a poseer las mentes de los mortales, yo sabia que no seria fácil con la mía, sin embargo me regale un rato para ahondar en el tema y nade entre algunos grupos para conocer gente…

    …El error fue conectarme con su sonrisa.

    Era una sonrisa que abarcaba la inmensidad, tan grande que Él mismo no podía controlar, y yo por verla no podía parpadear siquiera, y no exagero!, es que tendrías que haberla visto para entenderme. La portaba con respeto y orgullo, y echaba mano de ella cada que osaba a compartirme una selfie, el sabia lo que traía, y lo usaba!

    Nunca sabré si Él estaba consciente que me erizaba la piel cada que una notificación avisaba que el obturador había capturado un instante mas donde la felicidad abundaba y dos tres veces me dejaba sin aire.

    Era un vato con una luz interior bien perra, capaz de iluminar al mundo entero.

    La realidad supera la ficción, pasaron los segundos, las horas, los dias… se de lo que hablo!